El mejor plan es el que puedes seguir con constancia. Si estás empezando o retomando la lectura, el Nuevo Testamento es un buen punto de partida. Para leer toda la Biblia con unos 5–10 minutos al día, elige el plan de tres años. Si dispones de unos 15–20 minutos, puedes elegir el plan anual.
- Reserva un momento y un lugar para leer cada día.
- Busca la referencia en tu Biblia y marca la casilla al terminar.
- Reflexiona sobre lo que has leído y ora. Puedes anotar una idea que quieras recordar.
- Si pierdes un día, continúa donde quedaste. Estos planes no tienen fechas fijas.
- Comparte tu lectura con alguien que pueda animarte a seguir.
Que Dios te bendiga al leer su Palabra y meditar en ella.